Hablando de aventuras y traiciones...
Martes 31
Llego el día. Me levante temprano, fui a desayunar y por segunda vez desde que estoy aquí ponen algo que no sea dulce al desayuno. Pusieron queso, jamón y jugo de naranja! Eso es algo que, aquí, realmente no se ve todos los días.
Salí muy juiciosa a mi cita con el dentista. Llegue al consultorio justo sobre la hora que tenía la cita y al caminar si sentía un poco de molestia en el pie izquierdo. El doctor me atendió, un señor muy querido, pero dentista al fin y al cabo. Como era hoy la primera cita, solamente me valoro que era todo lo que tenia que hacerme. Y yo con un hueco ENORME en una muela (bah, que exagerada que soy) y no me la tapo. Me dijo que pidiera cita para eso en la recepción. Salí entonces y fui caminando por
Llegue a la residencia un poco mas adolorida en el pie de lo que había salido, así que descanse un poco y puse el pie para arriba a ver si me calmaba el dolor. Pos no…
A las 2 fui a donde Nunita a almorzar. Marga estaba allá cuando llegue y comimos las tres. Nunita tenia arequipe guardado que le había traído Isabel y compro unas “obleas” que venden aquí, que es como la masa de oblea normal pero con 500 kilos extra de azúcar y vienen dobladas en 4. Nos tenía eso de postre, pero como Marga y yo somos tan maduras que a veces hasta nos asombramos, el juego era a romper la oblea de la otra. Nunita solo nos veía pelear y se reía, mientras se comía la suya completa e intacta.
Después del jueguito tan divertido, Marga se fue porque tenía cosas que hacer, pero quedamos para tomar un café a las 4:45 en
Llegue justo a tiempo para la clase con el pie algo choneto (ya no caminaba sino que cojeaba) pero mientras estuve sentadota las 3 horas que dura la clase se me alivio el dolor, así que al salir no me dolía tanto y pude subir mis 108 escalones con relativo éxito.

0 Al otro lado responden:
Publicar un comentario
<< Home