<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/35803626?origin\x3dhttp://fuaniscruzaelcharco.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Al otro lado del charco

Vida, Obra y Milagros de una pequeña chibcha en tierras europeas

11.01.2006

Hablando de aventuras y traiciones...

Martes 31

Llego el día. Me levante temprano, fui a desayunar y por segunda vez desde que estoy aquí ponen algo que no sea dulce al desayuno. Pusieron queso, jamón y jugo de naranja! Eso es algo que, aquí, realmente no se ve todos los días.

Salí muy juiciosa a mi cita con el dentista. Llegue al consultorio justo sobre la hora que tenía la cita y al caminar si sentía un poco de molestia en el pie izquierdo. El doctor me atendió, un señor muy querido, pero dentista al fin y al cabo. Como era hoy la primera cita, solamente me valoro que era todo lo que tenia que hacerme. Y yo con un hueco ENORME en una muela (bah, que exagerada que soy) y no me la tapo. Me dijo que pidiera cita para eso en la recepción. Salí entonces y fui caminando por la Gran Vía para volver a la residencia. Encontré una tienda de fotografía donde POR FIN! Pude mandar imprimir las fotos, pero no salen ahí mismo, tengo que recogerlas el jueves. De ahí salí y entre un momento al Corte Ingles a comprarle el regalo a Felikes que cumple el lunes.

Llegue a la residencia un poco mas adolorida en el pie de lo que había salido, así que descanse un poco y puse el pie para arriba a ver si me calmaba el dolor. Pos no…

A las 2 fui a donde Nunita a almorzar. Marga estaba allá cuando llegue y comimos las tres. Nunita tenia arequipe guardado que le había traído Isabel y compro unas “obleas” que venden aquí, que es como la masa de oblea normal pero con 500 kilos extra de azúcar y vienen dobladas en 4. Nos tenía eso de postre, pero como Marga y yo somos tan maduras que a veces hasta nos asombramos, el juego era a romper la oblea de la otra. Nunita solo nos veía pelear y se reía, mientras se comía la suya completa e intacta.

Después del jueguito tan divertido, Marga se fue porque tenía cosas que hacer, pero quedamos para tomar un café a las 4:45 en la Plaza Nueva. Fui a encontrarme con ella y estuvimos hablando un buen rato, cuando me di cuenta ya era hora de ir a clase entonces cogí el tranvía porque realmente el pie me estaba doliendo mucho como para caminar y de todas formas no hubiera alcanzado a llegar a tiempo. Con cada paso que daba el dolor iba aumentando hasta volverse insoportable. Mientras estoy sentada o de pie pero quieta no me molesta. Voy a ver si consigo alguna crema, pomada, ungüento, menjurje, emplasto, sobijo o lo que sea, que me quite ese dolor que ya me tiene hasta las cejas.

Llegue justo a tiempo para la clase con el pie algo choneto (ya no caminaba sino que cojeaba) pero mientras estuve sentadota las 3 horas que dura la clase se me alivio el dolor, así que al salir no me dolía tanto y pude subir mis 108 escalones con relativo éxito.

0 Al otro lado responden:

Publicar un comentario

<< Home